Con su recomendación, usted puede ayudar a la superación de la APLV

18 Mayo 20266 min leer

Su recomendación es importante para sus pacientes

La prevalencia de APLV en población infantil oscila entre 2% y 3% de acuerdo con la Sociedad Europea de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (ESPGHAN) y la Organización Mundial de la Alergia (WAO).

 

La hipótesis actual es que la APLV es una fase temprana de la marcha alérgica, que conlleva al surgimiento de otras manifestaciones atópicas. El correcto tratamiento de la APLV, así como el uso de fórmulas probadas como la FEH + LGG, puede marcar la diferencia en la vida del infante. Su recomendación, por lo tanto, es importante para superar la APLV.

 

Con su recomendación usted puede ayudar a la superación de APLV*

La prevalencia de APLV en población infantil oscila entre 2% y 3% de acuerdo con la Sociedad Europea de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (ESPGHAN) y la Organización Mundial de la Alergia (WAO)1,2.

 

Cabe agregar que la historia natural de la APLV* ha cambiado, ya que se ha registrado un aumento en la prevalencia de la enfermedad, la severidad de sus manifestaciones clínicas y la persistencia a lo largo de la vida del lactante. Esto, como resultado, implica una carga mayor en los sistemas de salud en el mundo3.

 

La hipótesis actual es que la APLV* puede significar una fase temprana de la marcha alérgica que conlleva al surgimiento de otras manifestaciones atópicas como el asma, el eccema atópico, la urticaria y la rinoconjuntivitis en etapas posteriores de la vida4.

 

La dimensión del problema

La APLV* es una de las reacciones más tempranas y prevalentes en cuanto a alergias alimentarias se refiere. Es también responsable de la mayoría de los casos de anafilaxia originada por alimentos en la población infantil italiana. La APLV* representa, por lo tanto, una carga económica tanto para las familias como para el sistema de salud y es considerada como una de las alergias más costosas5.

 

Aunque la APLV* es superada con la edad, diversos estudios han hallado que la edad de resolución de la APLV* se ha extendido y que, por lo tanto, ha aumentado su riesgo de prevalencia y persistencia. Esto se debe a la interacción negativa entre la carga genética y el medio ambiente, llevando a un quiebre en los mecanismos de tolerancia inmune5.

 

En cuanto a la marcha alérgica, la APLV* podría ser la primera fase de una serie de desórdenes alérgicos durante la infancia. La APLV* está relacionada con manifestaciones atópicas como el asma, la oculorinitis alérgica y la dermatitis atópica. Varias investigaciones señalan que el 45% de infantes con APLV* pueden desarrollar los padecimientos anteriores, incluso después de adquirir tolerancia a la leche de vaca5.

 

Es aquí donde yace la importancia del diagnóstico temprano de la APLV*, con el fin de evitar otras manifestaciones atópicas en el infante5.

 

Hallazgos importantes en el manejo nutricional de la APLV*

Tras confirmar la presencia de la APLV* mediante pruebas específicas por medio de la piel (skin prick test) o por medio de la sangre, a partir de la cantidad de anticuerpos generados por la inmunoglobulina E (IgE)6, el tratamiento recomendado se basa en la eliminación dietética de la proteína de la leche de vaca.

 

También se recomienda el uso de fórmulas, de las cuales se consideran efectivas: la fórmula extensamente hidrolizada de caseína (FEH), la fórmula extensamente hidrolizada de suero (FEHS), la fórmula hidrolizada de arroz (FE), la fórmula de soya (FS) y la fórmula de aminoácidos libres (FAA)7,8.

 

Estudios recientes demuestran que en el tratamiento de la APLV el uso de fórmulas extensamente hidrolizadas (FEH) suplementadas con el probiótico L. rhamnosus GG (LGG) brinda beneficios al reducir la inflamación y los síntomas a nivel gastrointestinal. Además, puede disminuir la duración de la APLV, apoyar a frenar la marcha alérgica y, por último, prevenir la aparición de manifestaciones atópicas en etapas posteriores de la vida9.

 

Una de las investigaciones más relevantes en cuanto a los beneficios de la FEH adicionada con el probiótico LGG es: “The Impact of Formula Choice for the Management of Pediatric Cow’s Milk Allergy on the Occurrence of Other Allergic Manifestations: The Atopic March Cohort Study”, llevada a cabo por Nocerino y asociados9.

 

Nocerino y asociados hallaron que la FEH adicionada con LGG logró reducir el tiempo de duración de la APLV* y aumentó la adquisición de tolerancia hacia la leche de vaca. Esto fue notorio en infantes con APLV* con relación a la inmunoglobulina E (IgE). Cabe mencionar que los beneficios persistieron durante los 36 meses que se realizó el estudio9.

 

Estas son excelentes noticias debido a la carga de salud que significa la APLV* actualmente, ya que puede acelerar el proceso de tolerancia del infante y resolver un padecimiento que puede pasar desapercibido por años, además de los costos que generan posteriores manifestaciones atópicas1,2,5. Su recomendación, por lo tanto, es de vital importancia en el desarrollo del lactante.

La leche materna es el mejor alimento para el lactante. Las mujeres embarazadas y madres recientes deben recibir información sobre los beneficios y la superioridad de la leche materna. Se debe orientar a las madres en cuanto a la nutrición materna adecuada y advertirles que la decisión de evitar o interrumpir la lactancia materna puede resultar difícil de revertir. La alimentación parcial con preparaciones puede dificultar el comienzo de la lactancia materna. Debe aconsejarse a las madres acerca de las implicaciones de costo de las preparaciones para lactantes y de la importancia que tiene para la salud de los lactantes que las preparaciones para lactantes se preparen y utilicen correctamente.


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Disclaimer

*Alergia a la proteína de la leche de vaca

RKT-M01636

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